Si los síntomas sugieren que una persona puede tener mieloma múltiple, se hacen pruebas auxiliares. El hemograma completo es una prueba que mide los niveles de glóbulos colorados, glóbulos blancos y plaquetas en la sangre. Si existen demasiadas células de mieloma en la médula ósea, los niveles de algunas de estas células sanguíneas pueden estar bajos. El hallazgo más habitual es un recuento bajo de glóbulos rojos (anemia). Se comprobarán los niveles de creatinina, albúmina, calcio y otros electrolitos. Los niveles de creatinina señalan qué tan bien marchan sus riñones. Los niveles elevados significan que los riñones no marchan bien. Esto es común en las personas con mieloma. La albúmina es una proteína que se halla en la sangre. En las personas con mieloma, se pueden presentar niveles bajos de albúmina. También, las personas con mieloma avanzado pueden presentar niveles elevados de calcio. Los niveles elevados de calcio (hipercalcemia) pueden causar síntomas de cansancio, debilidad y confusión. También se debe hacer una prueba sanguínea para medir los niveles de deshidrogenasa láctica LDH. Esto puede ser un indicador útil del pronóstico del paciente. Los altos niveles señalan que la enfermedad es más avanzada y que pueden tener un peor pronóstico. Por norma general se obtiene una muestra de orina de rutina para identificar proteína del mieloma que se haya filtrado a través del riñón. Seguramente, también se le solicitará una muestra de orina obtenida durante un periodo de 24 horas a fin de que se pueda medir cuánta proteína del mieloma está presente. Estas pruebas se llaman electroforesis de proteínas en orina (UPEP) y también inmunofijación en orina. Esta prueba mide los niveles sanguíneos de los diferentes anticuerpos (también conocidas como inmunoglobulinas). Existen múltiples tipos distintos de anticuerpos en la sangre: IgA, IgD, IgE, IgG, y también IgM. Se miden los niveles de estas inmunoglobulinas para determinar si cualquiera está anormalmente alta o bien baja. En el mieloma múltiple, el nivel de un tipo puede estar alto mientras que los otros están bajos. El anticuerpo producido por las células del mieloma es anormal ya que es monoclonal (exactamente el mismo). Una prueba, llamada electroforesis de proteínas en suero (SPEP), mide la cantidad de anticuerpos en la sangre y puede detectar un anticuerpo monoclonal. Entonces, se usa otra prueba, como la inmunofijación o bien la inmunoelectroforesis, para determinar el tipo exacto de anticuerpo anormal (IgG IgA o bien algún otro tipo). El primer paso para hacer un diagnóstico de mieloma múltiple puede ser hallar un anticuerpo monoclonal en la sangre. Esta proteína anormal se conoce por varios nombres diferentes, entre aquéllos que se incluyen inmunoglobulina monoclonal, proteína monoclonal (proteína M), Pico M o paraproteína. Los anticuerpos se componen de cadenas de proteína: 2 cadenas largas (pesadas) y 2 cadenas más cortas (ligeras). A veces los fragmentos de la proteína anormal del mieloma se filtran a través del riñón en la orina. Esta proteína en la orina, famosa como proteína Bence-Jones, es la parte del anticuerpo llamada cadena ligera. Las pruebas usadas para encontrar un anticuerpo monoclonal en la orina se llaman electroforesis de proteínas en orina (UPEP) e inmunofijación en orina. Con más frecuencia, estas pruebas se hacen en orina recogida durante más de 24 horas, no solo en una muestra de rutina. Esta prueba de sangre puede medir los niveles de cadenas ligeras en la sangre, y se realiza para detectar mieloma o bien amiloidosis de cadenas ligeras. Ésta es más útil en los casos poco comunes de mieloma en los que no se encuentra proteína M mediante la SPEP. Dado a que la SPEP mide los niveles de anticuerpos intactos (total), no puede medir solo la cantidad de cadenas libres. Esta prueba también calcula el índice de cadenas ligeras libres, el cual se usa para saber si hay un tipo de cadena ligera más que el otro. Existen dos clases de cadenas ligeras: kappa y lambda. En general, están presentes en cantidades iguales en la sangre, dando un índice de 1 a 1. Si hay más de un tipo de cadena ligera que de otro, el índice va a ser diferente, lo que puede ser un signo de mieloma. La microglobulina beta-2 es otra proteína producida por las células del mieloma. Aunque esta proteína por sí misma no causa problemas, puede ser un indicador útil del pronóstico del paciente. Los altos niveles señalan que la enfermedad es más avanzada y que pueden tener un peor pronóstico. Las personas con mieloma múltiple tienen demasiadas células plasmáticas en sus medulas óseas. El procedimiento para examinar la medula ósea lleva por nombre biopsia y aspirado de medula ósea, la cual se puede efectuar en el consultorio médico o en un centro de salud. Para el aspirado de médula ósea, se adormece con anestesia local la una parte de atrás del hueso pélvico. Entonces se inserta una aguja en el hueso y se usa una jeringa para remover una pequeña cantidad de médula ósea líquida. Esto causa un breve dolor agudo. Para la biopsia, se usa una aguja para extraer un pequeño fragmento de hueso y médula. Los pacientes pueden sentir algo de presión a lo largo de la biopsia. Cuando pasa el efecto del fármaco que insensibiliza el área donde se realizó la biopsia, se siente cierta molestia. La mayor parte de los pacientes pueden volver de forma inmediata a sus casas después del procedimiento. El tejido de la médula ósea se examina en el laboratorio para observar la apariencia, el tamaño y la manera de las células, como la manera en que las células están agrupadas y determinar si existen células del mieloma en la medula ósea, y, si existen, exactamente en qué cantidad. Al aspirado (la parte liquida de la médula ósea) también se le pueden hacer otras pruebas, incluyendo inmunohistoquímica y citometría de flujo, y análisis cromosómico, incluyendo cariotipo y también hibridación in situ con fluorescencia (también conocida como FISH). Inmunohistoquímica: parte de la muestra de biopsia se trata con proteínas singulares que causan cambios de color y asisten a identificar células de mieloma. Citometría de flujo: una muestra de médula ósea se trata con proteínas especiales que solo se adhieren a determinadas células. Esto puede ayudar a determinar si esas células son anormales y si son células de mieloma, células de linfoma, algún otro cáncer o bien una enfermedad no cancerosa. Citogenética: una prueba que valora a los cromosomas (hebras largas de ADN) en células normales de la médula ósea y células de mieloma. Ciertas células de mieloma pueden tener demasiados cromosomas, poquísimos cromosomas, o bien otras anomalías cromosómicas (tales como translocaciones y deleciones). De vez en cuando, hallar estos cambios puede ayudar a predecir el pronóstico de una persona. Los resultados de las pruebas citogenéticas por norma general tardan cerca de 2 a tres semanas. Hibridación in situ con fluorescencia (FISH): Emplea tintes fluorescentes singulares que solo se adhieren a determinadas partes de los cromosomas. La prueba FISH puede localizar la mayoría de los cambios cromosómicos (como translocaciones y deleciones) que son visibles en las pruebas citogenéticas usuales que se hacen en el laboratorio, como algunos cambios que son muy pequeños para verlos con la prueba citogenética usual. Esta prueba es muy precisa y los resultados están de forma frecuente disponibles en dos días. La biopsia por aspiración con aguja fina (fine needle aspiration, FNA) utiliza una aguja muy fina y una jeringuilla para extraer una pequeña cantidad de tejido de un tumor o bien ganglio linfático. El médico puede dirigir la aguja mientras palpa un ganglio linfático ampliado cerca de la superficie del cuerpo. Si el área anormal (tumor) está localizada en un lugar profundo del cuerpo, se puede guiar la aguja mientras se observa en una tomografía computarizada (CT scan; los estudios por imágenes se describen más adelante en esta sección). La primordial ventaja de la FNA es que no requiere cirugía. Por otra parte, la desventaja es que en ciertos casos esta aguja fina no puede extraer tejido suficiente para un diagnóstico terminante. Esta prueba es afín a la FNA, aunque se emplea una aguja más grande y se extra una muestra de tejido mayor. Si un área se ve anormal en una radiografía, se puede necesitar una biopsia para confirmar que se trata de un plasmocitoma . Con más frecuencia, se haz una biopsia con aguja (aguja fina o bien por punción con aguja gruesa). Los estudios por imágenes emplean ondas sonoras, rayos X, campos imantados o bien substancias radioactivas para conseguir imágenes del interior del cuerpo. La destrucción de los huesos ocasionada por las células del mieloma puede detectarse con radiografías. Con frecuencia, los médicos van a ordenar una serie de radiografías que incluyen la mayor parte de los huesos, lo que lleva por nombre estudio radiográfico de los huesos o estudio radiográfico del esqueleto. X desde diferentes ángulos que son combinados por una computadora para conseguir imágenes detalladas de los órganos. Algunas veces, este estudio puede ayudar a apuntar si sus huesos han sido perjudicados por el mieloma. También se puede usar para guiar la aguja de una biopsia hacia una zona que requiera de más atención. De la misma manera que la CT, las imágenes por resonancia imantada (magnetic resonance imaging, MRI) muestran imágenes detalladas de los tejidos blandos del cuerpo. Sin embargo, las MRI emplean ondas de radio y también imanes potentes en vez de rayos X. Para enseñar mejor los detalles, es posible que un material de contraste, llamado gadolinio, se inyecte en una vena antes de realizar el estudio. Las imágenes por resonancia imantada son muy útiles para examinar los huesos, el cerebro y la médula espinal. Debido a que los estudios de MRI pueden hallar los plasmocitomas que no se pueden ver en las radiografías comunes, estos pueden ser útiles si el paciente presenta dolor en un hueso, pero no se observa nada anormal en la radiografía. Además de esto, el MRI se puede emplear para examinar la médula ósea en pacientes con mieloma múltiple. PET, se introduce una forma de azúcar radioactivo en una vena y pasa por todo el cuerpo. Las células cancerosas absorben altas cantidades de esta azúcar. Entonces, una cámara singular toma imágenes que muestran las áreas donde el azúcar se acumuló en todo el cuerpo. Una PET se combina a menudo con una CT (conocido como un estudio PET/CT). Cuando parece que un paciente tiene un plasmocitoma solitario, se puede emplear un explorador PET para determinar si hay otros plasmocitomas. Al igual que los estudios de MRI, la PET puede hallar los plasmocitomas que no se pueden ver en las radiografías comunes de forma que son útiles si el paciente presenta dolor en un hueso, pero el resultado de la radiografía es negativo. La amiloidosis de forma frecuente afecta el corazón. En consecuencia, se puede realizar una ecocardiografía si su médico diagnostica o sospecha que tiene este trastorno. Esta prueba es básicamente un ultrasonido del corazón que usa ondas sonoras para observar el músculo del corazón y evaluar su funcionamiento. La ecocardiografía puede indicar si el tamaño del corazón es normal y si está bombeando con normalidad. Asimismo es especialmente útil si se sospecha amiloide en tanto que la amiloide en el músculo del corazón se ve diferente que en el músculo del corazón normal. El mieloma múltiple con frecuencia se diagnostica en función de los resultados de pruebas, los síntomas del paciente y el examen físico que el médico efectúa al paciente. Este término se usa para indicar que el mieloma está en etapa temprana y que no está ocasionando ningún síntoma. Sin embargo, estas personas presentan recuentos sanguíneos normales, niveles de calcio normales, una función renal normal, no presentan daño a los huesos ni a ningún órgano, y no hay signos de amiloidosis. Células plasmáticas anormales en la medula ósea, altos niveles de proteína M en la sangre o bien altos niveles de proteína M en la orina. La amiloide se puede acumular en cualquier tejido, y a través de una biopsia se podría diagnosticar la enfermedad. En ocasiones, se puede ver en una biopsia de la médula ósea. En la biopsia que se efectúa con más frecuencia para detectar amiloide se emplea una aguja para extraer algo de grasa de la pared del abdomen (vientre). Esto se hace después de aplicar en la piel una medicina para adormir el lugar donde se realizará la biopsia. Un médico usa un tinte especial sobre la grasa extraída para advertir la amiloide. Debido a que la amiloide de forma frecuente afecta el corazón y los riñones, puede que asimismo se tomen muestras de estos órganos para realizar biopsias y advertir amiloide. Esto pocas veces es preciso para saber si un paciente tiene amiloidosis de cadenas ligeras, pero en ocasiones se hace en una persona con amiloide si no está claro si existen problemas cardíacos o bien nefríticos ocasionados por la amiloide o algunos otros inconvenientes. También se efectuarán otras pruebas para asistir a confirmar que el paciente tiene amiloidosis de cadenas ligeras y no algún otro tipo. Estas pruebas incluyen una biopsia de la medula ósea, cadenas ligeras libres en suero, y electroforesis de la orina (estas se discutieron anteriormente en esta sección).
¿Por dónde empezar con el DLH?